Ansiedad y CBD

CBD Y ANSIEDAD

La ansiedad es un problema de salud que afecta a millones de personas alrededor del mundo. Se ha intentado abordar desde muchos puntos de vista estudiando los factores que pueden desencadenar este trastorno. Con el paso del tiempo, se van descubriendo nuevas tratamientos que parecen ofrecer soluciones de una forma eficaz, como es el caso de una sustancia presente en el cáñamo, el cannabidiol o CBD.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), más de 260 millones de personas en el mundo padecen algún trastorno de ansiedad. El estudio “Percepción y hábitos de la población española en torno al estrés” señala que 9 de cada 10 personas en España han sentido estrés en el 2018, y 4 de cada 10 lo ha hecho de manera frecuente o continuada; porcentaje que equivale a casi 12 millones y medio de españoles.

Sin embargo, un estudio de la prestigiosa revista llamada “Depresión y Ansiedad” que abarca 21 países de 5 continentes, revela que sólo 1 de cada 10 personas que sufren trastornos de ansiedad recibe el tratamiento adecuado, lo que hace pensar que a día de hoy, sigue siendo necesario educar a la población sobre la importancia de prevenir y de tratar los trastornos de ansiedad.

A lo largo de los tiempos, se han ido probando distintos fármacos y terapias para combatir esta patología. Uno de los tratamientos más extendidos es el tratamiento con benzodiacepinas. El problema de estas, es la alta dependencia que generan, además de reducir las funciones cognitivas y físicas. Es por ello que se ha intentado buscar nuevos tratamientos eficaces que no provoquen dependencia y que su paso por el organismo no tenga repercusiones a nivel mental ni físico.

En los últimos años, la ciencia ha comenzado a estudiar el uso de cannabidiol o CBD y sus potenciales propiedades terapéuticas. Los estudios científicos realizados hasta la fecha indican que el CBD posee un alto potencial para tratar la ansiedad generalizada, incrementando notablemente la calidad del sueño, condicionante especial en la misma. Además, el cannabidiol no posee propiedades adictivas, como así lo reconoce la OMS, al contrario que las benzodiacepinas como el alprazolam, bromazepam, clonazepam, diazepam o el lorazepam.

En algunos estudios preclínicos, se demostró que el CBD exhibe potencialmente propiedades antiepilépticas, antioxidantes, antiinflamatorias, antipsicóticas, ansiolíticas y antidepresivas. Además, se demostró que el CBD reduce los efectos adictivos de algunas drogas.

Los resultados de estos estudios son prometedores para el CBD, sin embargo, la evidencia clínica sigue aún en crecimiento, ya que se trata de una sustancia que se empezó a estudiar en los años 60. Eso no quita que millones de personas en el mundo estén disfrutando de sus beneficios.

Actualmente, en España, el CBD se está comercializando mayoritariamente como aceite de cáñamo, el tan buscado aceite CBD. Una gota puede bastar si lo que se busca es beneficiarse de sus propiedades naturales ansiolíticas, analgésicas y antiinsomnio. Cada vez más son las personas que relatan cómo el aceite de cáñamo les ayuda a reducir los niveles de ansiedad después del trabajo, la ansiedad por fumar, a dormir mejor y levantarse al día siguiente con mejor vitalidad, o lidiar con el dolor crónico de enfermedades como la artrosis o la artritis. Y esto, sin duda, denota la cantidad de beneficios que supone esta sustancia natural extraída del cáñamo industrial.

En definitiva, todo parece indicar que el CBD ha llegado para quedarse. Los datos económicos en este sector representan cifras que se multiplican cada año, al igual que el número de estudios científicos que avalan sus propiedades terapéuticas. Aún queda mucho camino por recorrer para dar a conocer esta sustancia a la población general, pero sin duda, todo parece indicar que el cannabidiol será muy importante en nuestras vidas.

¿Y tú, lo has probado? Déjanos un comentario contándonos tus experiencias y conocimientos, estaremos encantados de leerte.

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